viernes, 12 de octubre de 2012

San Juan habilitó el voto optativo a partir de los 16


La provincia se convirtió en el primer distrito en ampliar el derecho al sufragio para los jóvenes. La iniciativa fue impulsada por el Frente para la Victoria. El PRO la rechazó.



San Juan se convirtió ayer en el primer distrito en permitir el voto optativo de los jóvenes a partir de los 16 años. La nueva normativa tendrá su estreno en las próximas elecciones provinciales, cuando los menores de entre 16 y 18 años puedan sufragar voluntariamente, según lo establece la Ley de Profundización de la Democracia sancionada por la Cámara de Diputados. El Senado nacional tratará el 17 de octubre próximo una iniciativa similar.

Con el voto mayoritario de la bancada del Frente para la Victoria y únicamente la oposición de tres diputados de los partidos Bloquista, ACTUAR y el PRO, la Legislatura local convirtió a San Juan en la primera provincia en reconocer los derechos políticos de los menores de edad que  podrán elegir, pero no ser elegidos, hasta que no superen los 18 años. 
Fue el diputado kirchnerista Eduardo Bustello quien redactó el proyecto, elogiado por el gobernador José Luis Gioja. "Como lo fue con el voto femenino, San Juan vuelve a ser pionera en otorgar derechos políticos a los jóvenes", subrayó el mandatario cuyano.
En el debate previo a la aprobación del proyecto, los legisladores destacaron que dentro de tres años el padrón de la provincia alcanzará las 200 mil personas y 25.237 de esos votantes tendrán entre 16 y 17 años. "Se trata de un porcentaje muy pequeño de votantes con relación a los más de 200 mil sanjuaninos que están habilitados para emitir el sufragio", dijeron.
"Nadie puede decir que haya una especulación política en todo esto, sino que lo que hay, es un reconocimiento de derechos en línea con un gobierno democrático y progresista de profunda raigambre justicialista", expresó el titular de la bancada kirch nerista Pablo García Nieto.
La norma quedó aprobada a escasos días de que comience en San Juan el Congreso Mundial de la Niñez y la adolescencia", que tiene previsto en uno de sus foros, tratar el proyecto nacional de voto a los 16 años. Allí, San Juan podrá exhibir su condición de pionera con la determinación tomada hoy por la Legislatura provincial. 
La ley tiene su correlato a nivel nacional, ya que el proyecto de los senadores del Frente para la Victoria, Aníbal Fernández y Elena Corregido, obtuvo dictamen de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado y será tratado en el recinto próximo 17 de octubre. 
El oficialismo de la Cámara Alta obtuvo el aval a la iniciativa luego de formular algunas modificaciones de forma sugeridas por legisladores de la oposición. 
El jefe del bloque de senadores del radicalismo, Luis Naidenoff, anticipó que presentará un dictamen en minoría, mientras que el peronismo disidente firmará el proyecto al igual que el senador Samuel Cabanchik de la Coalición Cívica. 
La propuesta incorpora a los jóvenes de entre 16 y 18 años al padrón electoral aunque no los obliga a sufragar. También quedarán habilitados para afiliarse a los partidos políticos y para la elección de sus autoridades, de acuerdo a lo establecido en la Ley de Partidos Políticos 23.298. «


jueves, 11 de octubre de 2012

La sentencia, 40 años después




Luego de las últimas palabras de dos acusados, el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia confirmó que el lunes 15 dará a conocer su veredicto en el proceso a cinco represores por el fusilamiento de 19 presos políticos en 1972.

 Por Ailín Bullentini
No más de diez minutos duró la audiencia de clausura del juicio por la Masacre de Trelew que se desarrolló ayer a la mañana en la ciudad de Rawson, en Chubut. Ese tiempo bastó para que algunos de los acusados clamaran escuetamente su inocencia y el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia fijara oficialmente el lunes próximo, a las 13, como el momento en que dará a conocer su veredicto sobre el fusilamiento de 19 jóvenes presos políticos en la Base Almirante Zar, en la madrugada del 22 de agosto de 1972.
La sala del cine teatro José Hernández de Rawson, donde se llevó a cabo el juicio histórico desde su comienzo en mayo, volvió a recibir ayer a parte del público que la abarrotó durante las primeras audiencias del proceso. Las expectativas puestas en el futuro que la Justicia deparará a los acusados, los marinos retirados Luis Sosa, Emilio Del Real, Rubén Paccagnini y Jorge Bautista, y el ex policía Carlos Marandino, atrajeron a familiares de las víctimas y militantes de derechos humanos hacia el mismo reclamo que sostuvieron durante 40 años: justicia por los fusilados de Trelew.
Allí, por ejemplo, Hilda Bonardi de Toschi y Alicia de Bonet, compañeras de los militantes políticos fusilados en la masacre Humberto Toschi y Rubén Bonet, escucharon en silencio obligado las últimas palabras de Marandino y Bautista, los únicos acusados que hicieron uso de ese derecho. Más tarde, las dos mujeres participarían de una charla en la universidad.
Nervioso, casi entre susurros, Marandino se declaró inocente: “Yo soy inocente, Dios los bendiga, yo soy inocente”, expresó en menos de medio minuto. Bautista fue bastante más prolijo y poco más extenso. Pidió la palabra y de una hoja leyó que de acuerdo con lo que había desarrollado su abogado, su inocencia “había quedado clara respecto del caso”. “Pido que se me declare inocente”, concluyó. “Esperábamos exposiciones algo más interesantes, que no se quedaran en la cuestión de la piedad o la misericordia, sino que desafíen al juicio como lo vinieron haciendo desde su comienzo: diciendo que se trata de una jugada política. Pero no, no hubo nada de eso”, analizó el abogado Germán Kexel, de la querella de la Secretaría de Derechos Humanos nacional.
“Es un momento de grandes expectativas. Todos lo sentimos igual. Estamos contentos por tener a los acusados sentados en el banquillo, y si bien aún falta la palabra final, no tenemos dudas de que son responsables de delitos de lesa humanidad”, consideró Toschi. El lunes de la sentencia, de madrugada, llegarán a Chubut más hijos, hermanos, compañeros o compañeras y nietos de las víctimas, para sumarse al grupo de familiares presente ayer y escuchar juntos la clausura de la Justicia a cuarenta años de espera.
En sus alegatos, que concluyeron en la última semana de septiembre, la Fiscalía, compuesta por los fiscales Fernando Gelvez, Horacio Arranz y Dante Vega, y las querellas de la Secretaría de Derechos Humanos y de los familiares –representada por los abogados Eduardo Hualpa y las letradas del CELS Carolina Varsky y Daiana Fusca– coincidieron en solicitar prisión perpetua para Paccagnini, Del Real, Sosa y Marandino y dos años de cárcel efectiva para Bautista. Además, los tres solicitaron al tribunal que disponga la deportación del militar retirado Roberto Bravo, que vive en Estados Unidos y cuya extradición la Justicia de ese país denegó en 2008.
Bravo y los represores que enfrentarán la sentencia el próximo lunes son sospechados de fusilar en la madrugada del 22 de agosto de 1972 a Carlos Astudillo, Alfredo Kohon y María Angélica Sabelli, militantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias; Rubén Bonet, Eduardo Capello, Mario Delfino, Alberto del Rey, Clarisa Lea Place, José Mena, Miguel Angel Polti, Ana María Villareal de Santucho, Humberto Suárez, Humberto Toschi y Jorge Ulla, del ERP, y Mariano Pujadas y Susana Lesgart, de Montoneros. Alberto Camps, María Antonia Berger y Ricardo Haidar sobrevivieron para contar la masacre, pero luego fueron víctimas de la última dictadura. Hoy Camps está muerto y sus compañeros, desaparecidos.

"Hay un cepo democrático para el cumplimiento de la Ley de Medios"


Al cumplirse tres años de la sanción de la normativa que regula los servicios de comunicación audiovisual, la presidenta aludió a la situación del Grupo Clarín, al que acusó de negarse a aceptar la vigencia de las instituciones.

Lo que comenzó siendo un desafío, si la sociedad argentina podía darse una nueva Ley de Medios, se ha transformado, o lo han transformado precisamente los que se niegan a aceptar la vigencia de las instituciones, ya no en un desafío a ver si podemos ser más plurales y más diversos, sino en un desafío a la democracia misma: si realmente puede haber algún sector o grupo económico que esté por encima de los tres poderes del Estado." La presidenta pronunció la frase y la multitud comprendió –otra vez– lo que estaba en juego. La advertencia buscaba subrayar la importancia de lo que debe definirse con el inminente final del plazo para la tramitación de las medidas cautelares que suspendieron la adecuación a las normas de la Ley 26.522. La mandataria se refería al 7 de diciembre, "el 7D", como lo mencionó desde el micrófono, fecha del vencimiento impuesto por la Corte para los recursos interpuestos ante la justicia que traban la aplicación de la ley. Entonces explicó que el primer día hábil después de esa fecha será el lunes 10 de diciembre. "Por esas raras casualidades y esos destinos, es el día de los Derechos Humanos universales", recordó Cristina, no sin antes dirigir una reflexión sobre el bloqueo a la designación de jueces en el Consejo de la Magistratura (ver pág. 4). 
El acto había sido convocado por el tercer aniversario de la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. El Museo del Bicentenario, en el subsuelo de la Casa Rosada, estaba tan lleno como en las jornadas más resonantes del segundo mandato kirchnerista. Con la presencia de la mayoría de los gobernadores del oficialismo, intendentes, más el Gabinete en pleno, junto a cientos de invitados en las primeras filas, donde se codeaban actores, músicos, escritores y empresarios de medios, la presidenta aprovechó los tres años de la promulgación de la ley para hacer un balance de los logros obtenidos. Y también, por supuesto, para hacer un resumen de todo aquello que falta.
También se refirió a algunos temas de coyuntura: volvió a rechazar el uso de la expresión "cepo al dólar", pero utilizó la figura para insistir en el reclamo de adecuación a la ley: "Lo que hay es un cepo democrático para el cumplimiento de la ley. La ley tiene que ser igual para todos", dijo.
El flamante titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, Martín Sabbatella, fue el coprotagonista de la jornada. En el primer discurso del acto, el diputado de licencia hizo un repaso de lo realizado y trazó los desafíos hacia el futuro inmediato, con la fecha del 7 de diciembre como momento crucial. Al analizar el mapa de todas las licencias de radio y TV del país (incluyendo a la TV por cable o suscripción), Sabbatella recordó que son alrededor de 5000, y agregó que 4500 de ese total están en manos de titulares (personas físicas o jurídicas) que no superan el tope establecido por la Ley de Medios: el máximo previsto en la legislación es de diez licencias de emisión por aire (sean radio AM, FM o TV abierta), 24 licencias de emisión a través de cable (cada licencia equivale a una operadora de cable local) y el 35% de cobertura del mercado (lo que significa que no se puede superar el 35% de la población nacional, en el caso de las transmisiones por aire, o el 35% de los abonados del país para la TV paga) (ver aparte). Tanto Sabbatella como la jefa de Estado destacaron que las otras 500 licencias están en manos de titulares que deben desprenderse de algunas, porque superan el tope. Para eso deben presentar en la AFSCA un "plan de adecuación" e irse desprendiendo de señales. Sabbatella informó que la mitad de esas 500 licencias están en manos de 25 grupos comunicacionales que, aseguró, ya empezaron las negociaciones para adaptarse a la nueva normativa. El problema está en la otra mitad, 250 licencias, que son explotadas por el Grupo Clarín. "Los otros 25 grupos han reconocido la autoridad del AFSCA, la autoridad del Poder Legislativo y, en definitiva, la autoridad del Poder Judicial de la Nación. Que son los tres poderes básicos para vivir en una sociedad democrática", destacó Cristina. Algunos de esos empresarios en proceso de "desinversión", como Raúl Moneta y José Luis Manzano, estaban en el subsuelo de la Casa Rosada. 
El Grupo Clarín, en cambio, optó por difundir un comunicado en el que acusó a la presidenta de "interferir en un poder del Estado que tiene aún definiciones sobre esta cuestión (la Ley de Medios)", y señaló que no sólo respeta la ley y la justicia, "sino que es uno de los pocos grupos mediáticos en la Argentina que lo ha hecho a lo largo de su historia".
 La presidenta nombró varias veces al ex candidato presidencial de la izquierda francesa,  Jean-Luc Mélenchon, quien estaba sentado en una de las primeras filas. Cristina aprovechó su presencia para explicarle las particularidades del proceso de democratización de medios argentino. "No se puede entender que una ley sancionada por el Parlamento argentino, por amplia mayoría, pasen tres años y todavía no se pueda cumplir. Pero estas cosas pasan. La Corte Suprema, en un fallo, ha marcado el plazo para terminar con el proceso de adecuación que marca la ley. Tal vez usted no lo pueda entender", le dijo a Mélenchon, "pero le va a pasar lo mismo que a (Jacques) Chirac, que no entendía que (Alfredo) Astiz estaba en libertad".  «
 
 
Venezuela, militares y distorsión
La presidenta aprovechó las próximas elecciones en Estados Unidos para criticar la distorsión informativa de algunos medios. Para ello utilizó un editorial del New York Times, con el título "El mundo de las conspiraciones". "El artículo dice ‘vivir y darse manija en el mundo de las teorías conspirativas significa rechazar cualquier forma de realidad objetiva’. ¿Les suena? ‘Cuando los números de desempleo dan bien, están evidentemente dibujados. Cuando las encuestas ponen a Obama al frente, son sesgadas. Los certificados de nacimiento son falsificaciones, los programas de protección social son favores para partidarios. La reforma del sistema de salud es socialismo y la publicidad de las donaciones de campaña es anti empresarial’. ¿Se escucha lo que estoy leyendo, no?", comentó Cristina con una sonrisa.  Como ejemplo de esa "manipulación", la jefa de Estado mencionó también la cobertura que hicieron algunos medios argentinos sobre las elecciones en Venezuela. "Por las mentiras que habían montado, llegaron a decir que Chávez iba a perder las elecciones", se rió. Tras agradecer al mandatario reelecto por la mención a su esposo, comentó que la participación de soldados venezolanos en los festejos por el triunfo de Chávez le había producido cierta "envidia". "Me hizo acordar al peronismo de los primeros años, en el que pueblo y Fuerzas Armadas estaban consustanciados con un proyecto de país", deslizó. Fue su única alusión al conflicto con los gendarmes y prefectos. 

martes, 9 de octubre de 2012

Abuelas y la nieta 107

Abuelas de Plaza de Mayo convoca a una conferencia de prensa para hoy, martes 9 de octubre, a las 16 horas, en Virrey Cevallos 592, 1° piso "2", para brindar detalles sobre la restitución de una nueva nieta, la número 107.
Agradecemos la difusión y los esperamos para compartir esta noticia.
 
Para más información: http://www.abuelas.org.ar/

jueves, 6 de septiembre de 2012

Zaffaroni pidió terminar con las "contradicciones" sobre derechos juveniles

Tras el inicio del debate en el Senado sobre el proyecto de ley que concede el derecho al voto a partir de los 16 años, el ministro de la Corte Suprema de Justicia Eugenio Zaffaroni opinó que si a esa edad los jóvenes no tienen capacidad para votar "tampoco deberían ser penalmente responsables" e ironizó: "O suban la capacidad penal a los 18 años o bajen la capacidad política a los 16, una de las dos cosas".


El ministro del máximo tribunal destacó que desde hace años critica "la disparidad de capacidades" que recaen sobre los jóvenes en materia legal y observó que "no es concebible que sean penalmente responsables desde los 16, no pueden casarse hasta los 18 y no pueden disponer de su cuerpo hasta determinada edad". "Creo que hay que homogeneizar, no hay que ser tan contradictorio", sentenció.
Ayer, la Comisión de Asuntos Constitucionales, que diseñará un cronograma de trabajo para escuchar a especialistas en derecho constitucional, en educación y a los jóvenes que podrían ser alcanzados por la iniciativa, comenzó con el debate sobre el proyecto presentado por los senadores kirchneristas Elena Corregido y Aníbal Fernández. Además, la iniciativa se unificará con otra que contempla la posibilidad de habilitar el sufragio de ciudadanos extranjeros con dos años de residencia permanente en el país.
Vía pagina12

martes, 4 de septiembre de 2012

Contra el tutelaje, elogio del voto juvenil


La juventud no existe.
Mejor aclaro: no existe como un dato por fuera de la historia. La juventud no es un dato de la naturaleza, de lo dado, sino que su estatuto (qué es ser joven) se construye.
La juventud se hace históricamente en relación con una liminalidad que varía de una cultura a otra y en las diferencias de clase, de género, de etnia, de religión. Los límites de la juventud no son naturales, sino que son socialmente construidos y culturalmente compartidos, reforzados a través de ritos que marcan la entrada al mundo adulto de acuerdo con las épocas.
En 1928, la joven antropóloga Margaret Mead, sorprendida por el desconcierto de su época con respecto a los jóvenes, se interna en las tribus samoanas primitivas, aquellas que se piensa con poco contacto con la llamada civilización occidental, para realizar uno de los primeros aportes de las ciencias sociales sobre la juventud. Allí lleva adelante un trabajo etnográfico que presta especial atención a los modos de vida y de integración de los jóvenes con su cultura. En la introducción a su libro Adolescencia, sexo y cultura en Samoa, ella dice: “He descripto la vida de estas jóvenes... y con esta descripción he tratado de responder al interrogante que me llevó a Samoa: los dolores que afligen a nuestros adolescentes, ¿se deben a la naturaleza de la adolescencia misma o a los efectos de la civilización? Bajo diferentes condiciones, ¿la adolescencia presenta un cuadro distinto?” (Mead, 1979, p. 24). En su investigación deja clara constancia de la no existencia de una naturaleza del ser joven sino, por lo contrario, de la dimensión cultural e histórica de la categoría.
Tan es así que incluso es posible pensar junto con los historiadores que es recién a partir del siglo XVII que en Occidente la niñez comienza a tener existencia social, ya que con anterioridad los niños vivían revueltos en la casa, en el mundo del trabajo, hasta en las camas, sin tener un estatuto particular. Y que es recién en el siglo XX, de la mano de procesos tan variados como la extensión de la vida y de la escolaridad, el desarrollo de las industrias culturales y las nuevas figuras jurídicas de posguerra ligados a los derechos humanos (para nombrar sólo algunos) que se comienza a hablar de juventud en los términos en que lo hacemos hoy.
La juventud implica entonces una biología (una moratoria vital ante la muerte, se ha dicho no sin problemas), pero que está siempre atravesada social y culturalmente. Por lo tanto ha habido y hay multiplicidad de modos de ser joven que se exponen juntos a una época a la que le dan respuestas más y menos creativas. Y estas épocas han sido en ocasiones luminosas y convocantes, y en otras siniestras, como lo fue la última dictadura.
La época que hoy en la Argentina llama a los jóvenes a la vida pública está marcada por un horizonte de derechos que los interpela a hacer sueños.
En este contexto es que en los últimos días se discute la posibilidad o no de que los jóvenes puedan votar.
Ante una iniciativa a favor del oficialismo, se alzan las voces conservadoras de siempre: que no pueden, que no están preparados, que van a ser usados.
El saber producido en el amplio campo de los estudios de juventud desde las ciencias sociales ha construido a lo largo de décadas un acervo de conocimiento público y disponible que niega la existencia de una especie de recorrido evolucionista en el cual en un momento se dan las condiciones para que se ejerza la ciudadanía política y en otro no. Nada indica que los jóvenes no puedan votar a los 16. Eso sólo lo indica una mirada adultocrática que siempre los ha visto como sujetos de la carencia (no pueden decidir, no pueden interesarse, no pueden hacerse cargo... no pueden nada) y que por lo tanto hay que tutelarlos. Es la mirada que se inscribe en una tradición clasista y patriarcal que en algún momento dijo también que las mujeres no podían votar, que los negros no podían votar, que los locos no podían votar.
Pero éste es un momento de ampliación y profundización de derechos. Y los jóvenes, aquellos a los que se acusó durante décadas del deterioro de las sociedades (diciéndoles que eran apáticos y desinteresados o situándolos como los agentes del peligro desde los discursos de la seguridad ciudadana y la tolerancia cero), hoy están tomando la política como propia. No es que se suman a ella, sino que la transforman. La sacan de la miseria en que la había hundido el crimen más profundo, ese que denunciara Rodolfo Walsh en su Carta a las Juntas. Ese crimen que comenzó con la dictadura y que se continuó durante la larga década neoliberal.
Los jóvenes hoy pueden votar porque hay una sociedad que es más democrática que antes y porque son ellos los que han protagonizado el proceso que lo permitió. Sólo a los ignorantes o a los malintencionados de siempre se les puede ocurrir que no están capacitados. Qué ironía: justo estos jóvenes, que fueron capaces de transformarlo todo.
Por Florencia Saintout, Directora del Observatorio de Juventud y Comunicación de la UNLP.
Vía pagina12